| Libro: | El astro nocturno |
| Autor: | Maria Gudin |
| Año: | - |
| Editorial: | Ediciones B |
| Precio: | 22,00 € |
| ISBN: | 9788466647267 |
| Serie: | - |
| Periodo: | - |
| Temática: | - |
María Gudín cierra con “El astro nocturno” su última novela la trilogía de “El sol del reino godo” compuesta por “La reina sin nombre”, “Hijos de un rey godo” y la mencionada “El astro nocturno”
El noble visigodo Atanarik recorre el norte de África buscando tropas bereberes para iniciar una campaña contra el reino de Toledo. Recuerda su huída de la corte, perseguido por un asesinato que no cometió y acompañado por una sierva vascona, Alodia. Más tarde, tras la caída del reino, en las montañas de Vindión, un antiguo gardingo real se levanta, a la cabeza de sus fieles, contra el gobernador Munuza. Entretanto, en el Pirineo, la población vascona se enfrenta al nuevo poder opresor. En medio de las guerras y la intriga política, la historia de amor de la sierva Alodia hacia el noble visigodo Atanarik se va desarrollando como un río de paz en un momento caótico de la historia de la península Ibérica.
Lo primero que tengo que decir es que “El astro nocturno” no es una novela histórica pese a cuenta con una cuidada ambientación como se demuestra en la amplia bibliografía que hay en las páginas finales. La novela se escapa de los mismos hechos históricos reales y ciertos para contarnos las aventuras y desventuras de Atanarik un joven que persigue la venganza y que se encuentra por medio con poderes increíbles representados en una copa sagrada y demás elementos mágicos. Lo que hace en definitiva María Gudín es retorcer la historia y modificarla a su gusto algo que estaría bien si el resultado fuera más que aceptable, pero por desgracia no ha sido así, o al menos a mí no me lo ha parecido.
“El astro nocturno” es un libro que me ha costado leer por varias razones. La primera viene de lo comentado anteriormente, es decir, no me ha gustado como la autora ha modificado la historia en exceso sobre todo en lo concerniente a convertir a Atanarik, un miembro de la clase alta visigoda, en Tariq, un personaje histórico real que encabezó la reconquista de la Península Ibérica. Es cierto que las especulaciones sobre diversos personajes históricos como Tariq o el propio Pelayo son bastantes pero siempre hay un unos hechos que no podemos modificar si se quiere rigor histórico, algo que evidentemente en esta novela no se da. Éste hecho ha fastidiado bastante el encanto previo que tenía la lectura de esta novela.
Tampoco me ha resultado creíble todo el complejo entramado que rodea la muerte de la amada del protagonista y la caída del rey visigodo que están caracterizados como los malos malísimos sin más. La visión unidireccional que es la del protagonista no deja “crecer” o desarrollar al resto de personajes que aparecen en ocasiones demasiado caracterizados y por ello previsibles.
Si la parte histórica me ha defraudado la fantástica también porque no llega a desarrollarla del todo y además es excesivamente previsible tanto en su contenido como en su resolución. Lo de la copa sagrada o más bien copas, lo del poder… es algo excesivamente visto. Como último elemento negativo tampoco me ha gustado la forma narrativa de la autora, que oscila entre frases excesivamente cortas con otras más largas en las que a veces se mezcla ideas que no vienen a cuento. De la novela tan solo salvaría la parte de la relación amorosa entre Atanarik y Alodia, relación que solo está presente en determinados momentos.
La verdad es que no me ha gustado la novela, se he me ha hecho demasiado pesada lo que ha propiciado que su lectura se prolongara durante bastantes días.
Supongo que es una novela recomendable para aquellos que les haya gustado las dos anteriores. Para los que desconozcan a la autora yo optaría por leer el primer capítulo pues me da una imagen de el tipo de novela que es, a partir de ahí decidir si queremos leerla o no.


