Eitana, la esclava judía, de Javier Arias Artacho
Escrita por Gonzalo Sanchez del Pozo el 19 de Mayo de 2012
| Libro: | Eitana, la esclava judía |
| Autor: | Javier Arias Artacho |
| Año: | - |
| Editorial: | Martínez Roca |
| Precio: | 20,50 € |
| ISBN: | 9788427037410 |
| Serie: | - |
| Periodo: | - |
| Temática: | - |
El escritor y docente, de secundaria y universitario, Javier Arias Artacho nos presenta, esta vez en la Editorial Martínez Roca, una nueva novela, Eitana, la esclava judía, que vuelve a dejar muy alto el palmarés en lo que ha calidad se refiere. Nos encontramos ante un escritor todo terreno que desde que inició la publicación de su primer libro en el año 1996 – Más allá del recuerdo en la extinta Editorial Tretagrama – no ha dejado de sorprendernos, agradablemente, con cada nuevo libro que ha sacado al mercado.
A pesar de que los dos últimos libros publicados – La sombra de Masada y Eitana, la esclava judía – entran, entre otras clasificaciones, dentro de lo que se ha venido en llamar novela histórica, otros de sus libros como puedan ser Las lecciones del mar o Argentina, el sueño extinguido, navegan por aguas literarias mucho más intimistas y están centrados en esa gran república que es Argentina y donde Javier vivió su adolescencia.
La progresión de Javier Arias Artacho ha sido sostenida y podríamos decir que meteórica ya que en pocos años ha logrado que sus obras, que sin duda se lo merecen, hayan pasado de ser publicadas por editoriales locales a lograr que los sellos más importantes – no en vano la Editorial Martínez Roca pertenece al Grupo Planeta – sea los que publiquen sus libros, caso de Eitana, la esclava judía.
Eitana siempre creyó que su vida ya había sido tallada desde antes de nacer. Se había asomado al mundo con los ojos bien abiertos, oscuros, obstinados y firmes, sin apenas llanto, por ello su abuela pronto comprendió cuál sería el carácter de aquella niña y, con admiración, de sus labios se rasgó eitana, con fuerza y valor. Tal vez, de no haber sido así, entonces no hubiese corrido como un pequeño león hacia su destino y, quizás, simplemente se hubiese quedado agazapada en la azotea de su casa ajena a la crucifixión de su padre. Pero no lo hizo. Y allí comenzó su esclavitud con apenas trece años. Aquello sucedió en Julias, en la Palestina del año 54, durante el Imperio de Claudio. En aquel entonces, para ella Roma era un lugar demasiado lejano y terrible, simplemente un imposible que no imaginaba que se convertiría en su mundo. En aquel entonces, no podría comprender la indignidad de la esclavitud, ni las vejaciones de un juez avieso, quien habría de humillarla en un camastro lujoso. Quizás entonces, de haberlo sabido, habría deseado morir antes de partir. Pero la joven judía no había podido elegir su destino...
El libro que nos ocupa nos da la impresión, desde las primeras páginas, de tener una ingente labor de documentación para que dato se encuentre en el sitio preciso conformando finalmente un puzle argumental que se nos muestra claro y diáfano en la conclusión de la obra. Tal como repite Javier, en muchas de las entrevistas de promoción de la obra, en sus obras literarias, prima, entre otros labores, la visión y misión didáctica con que el pretende impregnar sus obras literarias.
Libro de amena lectura, nada sobra y nada falta, para construir una historia que con un tempo sostenido a lo largo de sus páginas, mantiene el interés del lector a lo largo de todas sus páginas. La historia se encuentra bien construida y además sin recurrir al efectismo que podemos encontrar en otras novelas históricas, en las cuales con tantos llamados a argumentos muchas veces intrincados y soluciones aparentemente geniales, muchas veces se pierde el hilo de la historia.
Sin embargo Javier Arias Artacho ha conseguido en esta obra ser capaz de desarrollar un argumento aparentemente sencillo que ha sabido resolver de una manera muy inteligente y sobre todo huyendo de tópicos. Eitana, la esclava judía logra una cosa muy importante: desarrollar de modo correcto una historia con un argumento liviano, aparentemente, y resolver el mismo de una manera coherente y adecuada, cuando normalmente en la historia de la literatura son esos argumentos sencillos los más difíciles de desarrollar y dotar de un buen desenlace.


