Un nuevo libro sobre Borges enciende la polémica

La nueva novela que Agustín Fernández Mallo publicó en febrero pasado y en el sello Alfaguara ha nacido envuelto en la polémica. El título – El hacedor (de Borges), “Remake” – recuerda a otro libro híbrido que publicó el Premio Nobel en el año 1960 en Buenos Aires. Fernández Mallo, en su libro, reproducía en el prólogo y en el epílogo, pasajes del libro de Borges con ciertas modificaciones: mientras que el argentino hablaba de Leopoldo Lugones, Milton y La Eneida, el otro lo hacía de Borges, Benet y Joy Division.
Lo que para unos no deja de ser un homenaje editorial, como opina Agustín Fernández Mallo, para otros, entre ellos María Kodama la viuda de Borges y administradora de los derechos de autor, no deja de ser un insulto. Tanto es así que los abogados de Kodama han logrado que Alfaguara retire la obra de los expositores de las librerías.
Aunque el acuerdo de retirada de la obra era confidencial, la notica ha saltado justo cuando la viuda del genial escrito visita Madrid para presentar una edición artesanal – solo 100 ejemplares – de Mi amigo Don Quijote publicado por varias editoriales. La obra es una transcripción de una conferencia que Borges pronunció en el año 1968 y que fue encontrada en la Universidad de Austin, en Texas, por el profesor peruano Julio Ortega.
Agustín Fernández Mallo se muestra sorprendido por la actitud que ha tomado María Kodama y va más allá intentando diferenciar la polémica legal de la estética en literatura. En lo que respecta a la ofensiva legal de Kodama contra Alfaguara, el autor gallego siente mucho si la viuda de Borges se ha sentido ofendida y dice desconocer que fuese necesario pedir permiso para hacer a un homenaje a quien considera un maestro de escritores.
Además el escritor Fernández Mallo piensa que no es necesario pedir permiso a la viuda de un autor que fue uno de los primeros en usar técnicas de apropiación y reescritura, máxime cuando el 98% de El hacedor (de Borges), “Remake” es material original que ha salido d de la pluma y el caletre de Fernández Mallo.
El escritor gallego, también físico, abunda en el hecho de que el uso de la técnica literaria consistente en recoger un legado y transformarlo es algo de lo que Borges fue uno de los mayores exponentes. Estas técnicas de volteo son muy comunes en las artes plásticas y tampoco suponen – siempre según Mallo – nada excepcional en literatura.
Sin ir más lejos, recuerda este físico metido a escritor, otros escritores como Cabrera Infante en su obra Exorcismos de esti(l)o crea un remake de El Hacedor bajo el título de “Epilogolipo” en el cual solo fueron cambiadas unas pocas palabras del texto original de Borges. Por ello este autor que edita en Alfagura cree que los lectores y la crítica han entendido perfectamente el homenaje independientemente que el mismo guste o no.
Por otro lado el autor español también destaca el hecho de que alguien – suponemos que se refiere a María Kodama – haya pedido la retirada de su libro sin ni siquiera haberlo leído. Además desde el mismo título, en el que aparece la palabra remake junto al apellido de Borges, da a entender bien a las claras que se trata de una reescritura de la obra de varios premios nobel.
María Kodama, sin embargo, lo entiende de otro modo, ya que considera que la reescritura de parte de los textos que pergeño su marido con sus musas, es algo tan grave que justifica la retirada del volumen de Agustín Fernández Mallo. Kodama también ha justificado su furibunda respuesta legal en que pasó 25 años muy duros desde la muerte de Borges en los cuales fue difamada, inventada, llevada y traída.
Desde ámbitos académicos, Julio Ortega, descubridor de la conferencia que ahora publica en una edición artesanal, y que se encuentran impartiendo la docencia en lengua y literatura en la norteamericana Universidad de Brown considera que la polémica es muy triste ya que considera que nunca como ahora Borges ha estado tan presente en la nueva literatura española. El supuesto plagio presente en El hacedor (de Borges), “Remake” no sería, según él, más que una glosa, nunca una copia.
Fuente: Diario El País | Imagen: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires


