El Centro Cultural Bella Época de México D. F. acoge la presentación de libro Una historia de la lectura de Alberto Manguel

El autor de novela argentino – canadiense Alberto Maguel acaba de presentar con Una historia de la lectura un libro en el cual recorre 6.000 años de historia que tiene la palabra escrita. La publicación del volumen ha corrido a cargo de la Dirección General de Publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura las Artes y la editorial Almadía.
En el libro, cuya primera edición en castellano proviene del año 1998 recorre a lo largo de más de 600 página lo que ha sido la historia de la interpretación de símbolos que es la lectura. Manguel inicia el volumen hablando de las tablillas de arcilla que utilizaban los sumerios, el papiro de los escribas, los scriptorium de los cenobios medievales hasta llegar a la revolución que supuso para la literatura la imprenta de tipos móviles de Gutenberg.
El autor tampoco se olvida de los últimos logros que ha posibilitado que lectura y tecnología se den la mano, como pueda ser el caso de los CD – ROM y otros dispositivos que permiten gran cantidad de almacenamiento en muy poco espacio, ideal para el negocio editorial. A lo largo del libro también es recurrente las primeras bibliotecas o las imprentas.
En el libro también aparece el además del Manguel escritor el Maguel lector, el cual nos presenta un recorrido privado que transita por vastos territorios de la escritura y literatura y donde seguramente muchos lectores se sentirán identificados con las sensaciones y las opiniones que vierte en el volumen este escritor argentino canadiense. Tras la lectura del libro parece claro que Maguel apuesta por el lector como uno de los sujetos principales en el proceso de creación literaria.
Maguel también defiende en el libro que el hecho de la lectura – el acto privado de leer – es finalmente un acto de insubordinación y rebeldía y que colinda con otras artes, como pueda ser la pintura o la fotografía, de la cual encontraremos en el libro 140 imágenes formadas por láminas, ilustraciones y fotografías, algunos de insignes escritores.
Este escritor que posee tanto la nacionalidad argentina como la nacionalidad canadiense nació en Buenos Aires en el año 1948 y vivió muchos años en la capital del Estado de Israel. Ya apuntando maneras de literato, al volver a Argentina con 16 años se convirtió en el lector de un Jorge Luís Borges casi ciego.
A partir de los años 70 del pasado siglo el escritor toma contacto en Europa con celebérrimos escritores latinoamericanos como Julio Cortázar, Severo Sarduy o Héctor Biancotti. Durante esa década residió en varios países europeos, como Francia, Inglaterra o Italia. Durante esos años se dedicó a realizar traducciones, ediciones y lecturas.
Tras vivir durante más de 20 años en la ciudad canadiense de Toronto, desde el año 2000 reside en una parroquia medieval francesa donde ha encontrado espacio para guardar los 30.000 libros de su colección privada.
El autor no ha sido en absoluto refractario a los premios literarios ya que cuenta con galardones como el Premio Alemán de la Crítica, el Harbourfront de Contribución a las Artes, el France Culturé Étranger, el Roger Caillois y el Milovan Vidakovic.


